sábado, 8 de marzo de 2008

Fading Voices...

Es increible que aunque estemos tan lejos del delta, y que tal vez ninguno de los que lea esto haya estado alli, dia tras dia podamos escuchar sus ecos; voces ahogadas, lamentos, susurros, y, por que no?, caricias... Todos hemos sido victimas de su lùgubre dulzura, pero la gran mayoría no presta atención, o simplemente no se deja llevar; tal vez no soporten el viaje, o temen que la experiencia les robe una que otra lágrima en el camino. Las voces que se dejan escuchar han sido despojadas de mucho mas que eso, son pequeños seres sin pena, ni gloria, sin historia, luchando dia por dia por no quedarse por completo en el olvido. Son nobles, viviendo vidas de esclavos, moradores anónimos, buscando con desesperación una caja de resonancia.

Es la voz mas expresiva, mas compleja, mas bella que cualquier oído humano pueda percibir. Un par de notas revela mucho más que un discurso, cuenta una historia mas larga que la biblia. Es abismal, muere y nace una y otra vez. Transporta a tiempos duros, a lugares humildes, pero llenos de color, a encrucijadas y demonios, a ríos caudalosos, a plantaciones, no solo de algodón, sino tambien de plegarias. Un eco que huele a sensualidad, pero sabe a dolor. Es la voz del que es extranjero en su propio hogar. La voz del que teje historias. La voz del que continúa a pesar de la adversidad. La voz del que canta para no llorar.


"My pain and sadness is much more painful than yours
Yet my heart and soul still go on
I Still have my voice to sing the Blues"


- Robert Lockwood Jr. (1915-2006)

Hospital Music (Soundtrack To A Missing Scene)

... ven por mi, por favor, Gloria... no me siento nada bien...

(ruido ininteligible)

(voces indistintas)

"... you're a lonely little girl..."
(tos)

... [Fade Out]


Lo que inició como el quinto día del tan esperado diciembre de pronto se convierte en la primera cincelada de mi epitafio; la octava visita de este año al hospital, segunda en la que ni se ni como entré, ni se si vaya a salir. Una de esas ocasiones en que, al complicarse la fiebre, las luces se apagan, las alturas se colapsan, y el sujeto (Yo, Ich, Jag, Iie) yace acostado, con igual estoicismo que ausencia.


"... Wa Wa Wa Waaaa!"


Una vez más, una escena desaparecida en la pelicula de mi vida. Perdida en la sala de edición de la memoria. Un espacio vacío, eterno sólo por el hecho de ser intangible. No me enteré que eran las 5:36pm, ni que mi CD player había cambiado de track, ni que Michelle, ma belle, ahora sí, tan oportuna como heroica, terminó aquella llamada que inicié, y pidió ayuda. El sujeto sigue acostado, con igual estoicismo que ausencia.
Aún en mi letargo forzado, había un par de vocecillas que se rehusaban a irse de mi cabeza. Ambas distantes, muy distantes entre si, pero por el momento, y tal vez debido al desvanecimiento, eran mis mejores amigas. Mi lanza y mi escudo. Una decía algo como "Is it too late?". Era más bien una armonía vocal, 3 voces, en realidad muy parecidas todas a la mía. La otra, mi gran favorita, provenía de la voz más hermosa que hasta ahora he escuchado. Era un "Te Amo" a media voz que me sabía a paraíso.


"... I think it's your mind..."

(ruidos y risas in crescendo)

Mi player cambia de track, no supe cuando, pero uno ya sabe que esperar cuando deja el botón "Hold" puesto. A mis 2 voces compañeras se les unen más, cada vez más. Risas, ruidos de despertador, risas, zumbidos, risas, maullidos, risas, voces de recuerdos distantes, risas, latidos, más risas, música, muchas más risas, muchos más ruidos; todo ello se convirtió en una gran entidad sonora, un acúfeno gigante.


"... you better know i'm another person..."

El celestial "Te amo" recobraba fuerza; más que nunca. Allá en el mundo real, estaba siendo transportado al hospital en una gran charola (bueno, camilla pues), y el cuerpo médico (o quien haya sido) se encargaba de mi. La gran masa auditiva empezaba a ceder poco a poco. La voz de mi amada Janis no. No quería que se fuera, tal vez por que representaba lo mejor de mi, o por que era como mi única esperanza, o por mis ganas de contestarle que yo también la amaba, de decirle tantas cosas... O por todas las anteriores.

[THE CHROME-PLATED MEGAPHONE OF DESTINY]

<>


En breve se abriría mi puerta al mundo real. Todavía debilmente, pero ya podía escuchar la aguda y nasal voz de la heroica Michelle, hablando sobre el suceso. Segundos después escuche más voces, incluyendo la de mi madre, que hizo que casi instantaneamente procediera a abrir los ojos, dando fin a la aventura auditiva. Busqué a mi amada Janis con la mirada, a través de ese mar de batas y enfermos, sin éxito alguno. Sólo su voz me acariciaba. Al revisar mi player, noté que el disco de Zappa que me acompañaba en todo momento había regresado al Track 1.
... Echo un vistazo al reloj de la pared...


5:52pm


La eternidad dura 16 minutos.